Cómo combatir la pereza
30 diciembre, 2020
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Uno de los mayores bloqueos que observo a la hora de ser productivo es que, incluso cuando tenemos objetivos ambiciosos, nos da pereza avanzar hacia ellos. Ese primer paso, esa tarea frente a nosotros… es como si algo nos impidiese movernos.

A esto también se le puede llamar apatía. ‘Apatía’, casi literalmente, significa ‘no me apetece’, ‘no tengo ánimos’. Bien, hoy te traigo un rápido ejercicio para desbloquear esta apatía.

Asegúrate de tener estas preguntas siempre a mano: por ejemplo, en folio o una libreta del lugar donde trabajes. El motivo es que, si eres perezoso, quizás te dé pereza hacer este ejercicio (el colmo de la pereza).

Recuerda: haz este ejercicio a mano. Escribe la pregunta cada vez que lo hagas, y luego escribe tu respuesta. Una vez respondas, escribe la siguiente pregunta, y así sucesivamente.

En algún momento dejarás de sentir la apatía y la idea de ponerte a trabajar te resultará agradable. Puede ser tras la segunda pregunta o después de la última… Por eso, prepárate para trabajar antes de hacer el ejercicio. Por ejemplo, si tienes que leer un libro, déjalo sobre la mesa, donde lo puedas ver. Si tienes que redactar algo, abre el documento.

Pregunta nº 1: ¿Qué es lo que no quiero hacer?

Pregunta nº 2: ¿Qué es exactamente lo que no quiero hacer? La tarea que tenemos ante nosotros seguramente tenga varios pasos, varios elementos, y normalmente es solo uno de ellos el que nos frena.

Pregunta nº 3: Eso que no quiero hacer, ¿cómo me hace sentir? Si preguntamos ‘¿por qué no quiero hacer esto?’, seguramente daríamos pie a una racionalización, una excusa que nos damos a nosotros mismos; pero al preguntarnos qué sentimos vamos a la causa profunda. Ponle nombre a esa emoción, enumera varias.

Pregunta nº 4: ¿Por qué me siento así en realidad? A veces una emoción está encubriendo a otra. Por ejemplo, puedo sentir pereza ante la idea de ir a entrenar hoy. Descubro que la parte que realmente me produce apatía es una persona que me disgusta y seguramente vea en el gimnasio. Cuando pregunto por qué me siento así, descubro que en realidad me siento inferior a esa persona, eso me hace sentir incómodo, y por eso me disgusta.

Pregunta nº 5: ¿Qué es lo que no estoy valorando? Es decir: ¿estoy fijándome en lo más relevante? Puede que me sienta inferior a esa persona porque comparo mis resultados con los suyos… pero me doy cuenta de que, para llegar allí, esa persona ha tenido que pasar por el mismo proceso que yo. En cuanto al empeño por mejorar, somos exactamente iguales. De hecho, donde yo interpreto que esa persona me quiere humillar o hacer sentir incómodo… en realidad hay una voluntad de ayudarme.

Pregunta nº 6: En lugar de [emociones que hayamos descrito en preguntas 3 y 4], ¿cómo quisiera sentirme ante esta tarea?

Pregunta nº 7: ¿Qué actividades me suelen hacer sentir así (respecto a la pregunta 6)?

Pregunta nº 8 ¿Hay algo en [actividad que no quiero realizar] donde pueda sentir [respuesta a pregunta 6]?

Comparte conmigo cómo te ha hecho sentir el ejercicio y si has logrado vencer la pereza.

2 Comentarios

  1. Gonzalo Velazco

    Me parece inteligente la estrategia. Siempre me sorprende lo simple de tus planteos, pero al mismo tiempo percibo que tienen una base de estudios… Como en este caso, sabemos que las emociones son las que gobiernan a nuestro cerebro racional.
    Pondré en práctica la estrategia.

    Responder
  2. Luis Gutiérrez

    Cuestionarnos es una tarea que nos ayuda a entender las motivaciones que nos llevan a a hacer o no hacer algo, sin embargo no estamos acostumbrados a preguntarnos, pues implica un verdadero trabajo de autoanálisis.

    Responder

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