Respirar MENOS te hará vivir MÁS (¡y tener mejor SEXO!)
27 mayo, 2021
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¿De verdad el óxido de nitrógeno es bueno para el sexo? La respuesta corta es que sí. Pero tranquilo, no hace falta que vayas a comprar ahora óxido de nitrógeno. Te sorprenderá como puedes obtener óxido de nitrógeno de tu propio cuerpo.

Si tuviera que elegir tener un control total y de manera eficiente sobre algún proceso de mi cuerpo (que sea controlable), esta elección sería la respiración. Es la llave al control de nuestra fisiología además de múltiples beneficios, incluido la producción de óxido de nitrógeno, si se realiza de forma correcta. Pero vamos por partes.

Como sabrás, el cuerpo inhala oxígeno, que necesitan nuestros músculos y tejidos, y expulsa dióxido de carbono. Imagino que te quedarás de piedra si te digo que es probable que necesites más dióxido de carbono en tu cuerpo y sobre todo, aprender a tolerarlo.

La saturación de volumen de oxígeno en nuestros glóbulos rojos está entre el 95 y el 99%, eso quiere decir que la llave para una eficiencia respiratoria está en la proporción de dióxido de carbono en sangre. Y esta proporción depende de nuestra respiración.

¿Qué te ocurre cuando haces un sprint? Que los músculos y los órganos demandan más oxígeno, para ello el cuerpo aumenta la reparación llegando incluso a hiperventilar. Esta demanda de oxígeno depende del esfuerzo, pero también de la edad, y sobre todo puede variar si nuestra respiración es eficiente; cuando esta no lo es, te cansas en seguida y debes parar a respirar, ya que no eres capaz de manejar la respiración, estás expulsando demasiado dióxido de carbono, y a la vez necesitas respirar más. Es decir, por un exceso en tu absorción de oxígeno, el cuerpo comienza a demandar más oxígeno.

Date cuenta, que el problema no subyace en la falta de oxígeno (recuerda que nuestra saturación de oxígeno está completamente saturada), ya que no paras de tomarlo en exceso e incluso jadeas, sino que radica en la eficiencia con que operamos con él en el cuerpo. La clave reside en el equilibrio entre el oxígeno y dióxido de carbono en sangre, y este equilibro depende principalmente de nuestra respiración. Lo que hay que conseguir con la respiración, es que nuestro cuerpo tolere el CO2 para que no sea expulsado tanta cantidad, que es lo que hace que luego demandemos más oxígeno, mejorando así la eficiencia de liberación del oxígeno de la sangre a los tejidos y músculos.

Menos es más

Como siempre, la clave está en el control y reducción del exceso: menos es más.

Hay dos aspectos importantes en nuestra respiración: la frecuencia con la que respiramos y la cantidad de aire que absorbemos con cada bocanada de aire. Hay unos receptores en el cerebro que se encargan de determinar estas variables, supervisando la cantidad de oxígeno y dióxido de carbono en sangre. En caso de haber un exceso de dióxido de carbono en sangre, estos receptores envían una señal a tu cerebro para absorber más oxígeno y poder eliminar más dióxido de carbono.

Ahora que sabemos que uno de los problemas reside en respirar mucho, te alegrará saber que hay una forma muy sencilla de dejar de respirar tanto: usar tu nariz. La mayoría de la gente respira por la boca, o tiene la necesidad de hacerlo. Estas personas toman dos o tres veces más cantidad de oxigeno de la necesaria produciendo una mala oxigenación de tejidos y músculos.

Comprueba tu tolerancia al CO2

Puedes saber tu tolerancia al CO2 y eficiencia respiratoria haciendo una simple prueba. Necesitarás sentarte en un lugar cómodo, tranquilizar y relajar tu respiración, y un cronómetro:

-Inhala y exhala de forma normal, como lo haces siempre

-Después de exhalar, aguanta la respiración, en este momento se acumula el dióxido de carbono en sangre. Dale clic a tu cronómetro en el momento que empiezas a aguantar la respiración.

-Notarás un primer aviso del cuerpo para respirar, los receptores del cerebro están avisando de que hay demasiado CO2, y debes respirar para poder expulsarlo.

-Seguidamente notarás alguna contracción en el estómago, algún tic en el cuello… Ahí el cuerpo te está pidiendo respirar.

-Al notar esas contracciones vuelve a respirar y anota tu tiempo.

Si al volver a respirar necesitas tomar demasiado aire y de forma muy seguida, has esperado demasiado tiempo. ¿Te das cuenta de lo que ocurre? Al respirar más aire del necesario, eliminamos demasiado CO2, lo que lleva a una sobreestimulación de los receptores cerebrales que se encargan de supervisar la cantidad de oxigeno y CO2 en sangre; una sobreestimulación alta conlleva una baja tolerancia al dióxido de carbono, lo que conlleva respirar más veces y más cantidad.

Por lo tanto, más tolerancia al dióxido de carbono implica más rendimiento y eficiencia.

Hay varios rangos donde catalogar tu nivel de oxígeno corporal, el cual es llamado POC:

-Si tu medida está por debajo de los 10 segundos la respiración es muy deficiente, el volumen es alto, ruidoso y sin pausas naturales.

-Si tu medida está entre 10 y 20 segundos la respiración es pesada pero regular.

-Si tu medida es de 30 segundos la respiración es suave, tranquila, sin efuerzo y silenciosa.

-Si tu medida es de 40 segundos o más la respiración se hace sin esfuerzo, calmada, silenciosa y mínima.

Mejora tu marca POC

El primer consejo para mejorar tu marca POC es respirando por la nariz. Estate atento durante todo tu día y respira siempre por la nariz. Un buen ejercicio es ir a caminar y respirar todo el rato por la nariz; si has conseguido una marca POC baja notarás que te cuesta hacer todo el ejercicio respirando por la nariz.

Respirar por la nariz tiene múltiples beneficios:

-La función principal de la nariz es filtrar y calentar el aire que entra en los pulmones. Al entrar por la boca este no es filtrado y además entra frio. Fíjate en que, si duermes con la boca abierta, a parte de roncar, te levantarás con la garganta seca e irritada: esto es porque el aire no ha sido filtrado ni calentado.

-No emitirás ruidos molestos al respirar, y bajarás notablemente tus ronquidos al dormir.

-Respirar por la boca, activa nuestra respuesta de lucha o huida. Es importante controlar siempre la respiración por la nariz, por ejemplo, en el sexo: cuando la excitación es muy grande se pasa de respirar por la nariz a la boca, el cuerpo entra en respuesta de lucha o huida y se acelera la eyaculación.

La nariz es una gran fuente de óxido de nitógeno. Al respirar por la nariz, el óxido nitrico es liberado en las fosas nasales, respirando con el diafragma, este es transportado desde la parte posterior de la nariz a los pulmones. Este gas, dilata los conductores del aire y los vasos sanguíneos, tiene un papel importante en la homeostasis, la neurotransmisión, la defensa inmunitaria y… sí, en los vasos sanguíneos del pene.

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¿Drogarse o aprender a respirar para vivir más y mejor?

Supongo que conocerás el medicamento popularmente conocido como Viagra, este medicamento básicamente aumenta y dilata muchísimo el tejido contráctil del pene. Así que básicamente con el simple hábito de respirar siempre por la nariz estás liberando oxido nítrico mejorando la dilatación de tus vasos sanguíneos (incluidos los de tu pene).

Conclusión

Habrás escuchado multitud de beneficios si haces una buena respiración. Ya tienes otro motivo y beneficio: respirando por la nariz, conseguirás una mejor eficiencia respiratoria, produciendo óxido de nitrógeno y mejorando tu rendimiento sexual.

¿Sorprendido?

Con un simple cambio, al alcance de todo el mundo, obtienes una gran mejora: imagínate si tuvieras multitud de herramientas hasta dónde podrías llegar. Eso es lo que queremos enseñarte en este taller online donde aprenderás multitud de herramientas para mejorar tu salud, eficiencia y dominio, no sólo de tu respiración sino de toda tu energía (sobre todo tu energía sexual, la más poderosa que existe).

Ese cambio tan grande y esa cima altísima a la que puedes llegar depende de las herramientas de que dispones, así que no te lo pierdas.

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