Trabajo de autoanálisis en sueños lúcidos
8 febrero, 2020
Sueño lucido nofap, antifap antipmo no masturbacion

Escribo esto a las 3 de la mañana, considerando que ha sido una experiencia de suficiente impacto como para saltarme la norma de intentar volverme a dormir lo más rápido posible.

En mi sueño, estando a punto de fregar unos platos, tuve la idea de contarme los dedos de las manos; este es el test de realidad más típico entre soñadores lúcidos. Era improbable haberlo hecho, ya que llevo demasiado tiempo sin prestar atención a esta práctica de los sueños lúcidos.

Como ocurre, en mi mano no había cinco dedos; de hecho, era imposible contarlos. Inmediatamente quise salir de mi casa (donde estaba) a la calle. A lo largo del pasillo tuve la prudencia de ejecutar una segunda prueba: taparme la nariz para comprobar que seguía respirando normalmente. Resultado positivo.

La transición entre el pasillo de mi casa y la calle se ha dado en completa oscuridad, cosa peligrosa porque, sin referentes, es fácil perder la lucidez en un sueño. Pero en todo momento sabía dónde estaba y, atravesando puertas (también levitando), he bajado hasta el nivel de la calle, donde volvía a haber algo de luz. Es curioso que el tema de bajar escaleras sea recurrente en otras prácticas de visualización y autoanálisis.

En principio me he dejado llevar entre la gente. Una circunstancia curiosa del sueño es que estaba en mi propio barrio, con una iluminación muy similar a la que había realmente, y con una concurrencia también similar (donde vivo hay mucha gente un viernes noche).

Poco a poco aparecieron los primeros elementos anómalos. En la acera había un puesto de la Asociación Española Contra el Cáncer (relativamente cerca de donde en realidad suelen estar cada año).

Había una chica solamente. No recuerdo qué pregunta le hice exactamente; más o menos le pregunté si podía ayudarme. En resumidas cuentas me respondió:

no puedo ver adentro

Tras unos instantes, interpreté que el trabajo de sanación que debía hacer no era físico, sino que debía sanar algún aspecto de mi interior (de mi alma, por así decirlo), en lo cual ella no me podía ayudar. Los personajes en los sueños pueden ser muy literales o muy crípticos.

La siguiente persona a la que consulté mientras avanzaba por la calle, al preguntarle dónde debía ir, dijo algo acerca de

ir donde fue creado

(así, en tercera persona; otro ejemplo de lenguaje oscuro). Interpreté entonces que me recomendaba ir al hospital donde había nacido, que está en mi misma ciudad.

Para ello tomé una moto bastante grande, blanca. El hecho de poder haberla encendido con normalidad y no haber tenido problemas para conducir, que en algunos sueños es una maravilla y en otros un imposible, me dice que el sueño era muy propicio. Avancé sin obstáculos por el carril del taxi. Espero que no me llegue ninguna multa.

En el hospital pasaron varias cosas que no he podido retener del todo, pero básicamente he asistido a mi propio nacimiento. De forma rebuscada y simbólica toda mi vida ha pasado ante mí, como se dice, en una conmoción que se ha concentrado en la garganta, sensación que ahora mismo, una media hora después de despertar, persiste ligeramente. Es un punto bioenergético clave y tengo curiosidad por trabajarlo estos días e intentar retomar el sueño.

Espero que esto inspire a los interesados para que no desistan en el perfeccionamiento de su lucidez onírica, y a los legos para que descubran una nueva posibilidad de este tipo de sueños.

2 Comentarios

  1. Tomas

    Algun consejo que me puedas dar, para lograr sueños lucidos?, ya que me estarían costando y ni siquiera llego al punto de las vibraciones.

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    • Pablo Zamit

      Hola Tomás, no sé qué método has seguido para aprenderlos. Por lo que me cuentas, hablas de la técnica WILD, pero es una de muchas. Yo empecé con un método progresivo, primero anotando apenas despertaba lo que recordaba de mis sueños, luego haciendo tests de realidad varias veces al día, y ‘lavándome el cerebro’, es decir: consumiendo información al respecto para condicionarme a tenerlos. Tuve el primero a los 3 días de conocer que eran posibles.

      Responder

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